Cuidar al Niño interior
Todos tenemos muy dentro nuestro un niño, el niño que fuimos, el niño que sigue siendo. Nuestro niño simboliza nuestros sueños y proyectos más profundos, nuestra necesidad de disfrute, juego, arte, naturaleza, amigos, amor, cuidado y aceptación incondicional.
Cuanto más nutrimos a nuestro niño más plena es nuestra vida. Nutrirlo es escucharlo, sentirlo, satisfacer sus necesidades, atenderlo, contenerlo. Cumplir sus sueños es cumplir nuestros sueños. En definitiva ser padres de nosotros mismos.
La Terapéutica Creativa pone el acento en la atención y el cuidado del niño interior. El vacío, la angustia, la tristeza, la ira son pedidos desesperados del niño que clama por nuestra compañía, contención y amor. El niño llora por sus carencias, dolores y falta de atención. Muchas veces ese vacío y esos llantos guardados son “llenados” con objetos adictivos (alcohol, comida, sexo, compras, Internet, drogas, cigarrillos, etc.). Estar en contacto con nuestros sentimientos, amarnos, aceptarnos, mimarnos, hacer lo que realmente nos hace bien es el gran paso para la transformación de nuestra vida.
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