Cultivar la serenidad. La serenidad nos protege.
Y se los dice quien ha caído muchas veces en ira y desesperación.
La serenidad me ayuda a tomar la decisión correcta, sin correr ante el primer impulso que sienta
La serenidad me permite escuchar mi voz más profunda, la real, la voz de mi alma
Cuando logro serenidad ya no me siento solo ni extraviado, siento algo mayor que me cuida y me contiene
La serenidad me devuelve mi propia confianza, recordándome la fuerza y riqueza de mi propio ser
La serenidad hace que la vida valga la pena y tenga el sentido que mi mente no siempre puede comprender
La serenidad me hace humilde, agradecido, me da firmeza en mi camino; y fundamentalmente me regala la fe y la esperanza para no caer abatido ante las improntas de la vida
Por eso le pido encarecidamente al Dios de mi entendimiento que cuando arrecie la tormenta, pueda yo recuperar rápidamente tan preciado tesoro.
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Mayo 11th, 2009 a las 13:22
Me parece excelente este sitio.
Ssaludos