Encontrando mi propia fortaleza.
Ante todo serenidad, serenidad… paciencia, perdón, mucho afecto y aceptación incondicional hacia nuestra persona, nuestra alma. Dentro nuestro somos un trocito de Dios, nuestro Yo Superior. Somos valiosos, merecemos lo mejor, una buena vida. Cuidarnos y nutrir nuestras necesidades nos hermana con nosotros mismos. Entonces nuestra seguridad y fortaleza crece…
Visite otras entradas en las misma categorías: Camino espiritual, General, Niño interior, Yoga
Marzo 10th, 2010 a las 14:41
ENCONTRÉ SU SITIO ME PARECIÓ HERMOSO, PERO IGUALMENTE, ESPERO SU RESPUESTA. GRACIAS.
Marzo 11th, 2010 a las 17:22
Estimada Isabel,
gracias por tus palabras, me alientan a continuar enviando esperanza, fuerza y amor!
Con mucha afecto.
Gabriel