La fe que hoy me mueve.
Hoy no bajaré los brazos dejando que me invada la pena y la desesperanza. Sacaré fuerzas de adentro mío y haré que la fe y la esperanza triunfen en mí. Cada día construyo mi vida para estar lo mejor posible. Se que todo depende de mí, de mis pensamientos positivos y mi fe. Me repetiré constantemente que todo está mejorando y procuraré que mi fe no decaiga durante el día de hoy. Le entregaré a Dios mis preocupaciones, problemas y eso que tanto quiero solucionar. Sé que él siempre me escucha, desea ayudarme y quiere lo mejor para mí, así que solo me ocuparé de estar bien en mi presente, en cada minuto del día de hoy. Procuraré centrarme en lo mejor de mí todo el tiempo. Dios está dentro mío y por lo tanto procuraré realizarlo con amor y respeto hacia mí y los demás.
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Julio 16th, 2009 a las 15:43
Muy sabias tus palabras Gabriel, de corazòn gratìsimas.