La verdad despierta el amor a mi persona.
Verme tal como soy, con lo bueno y con lo “oscuro”, me libera. El espacio de tiempo, esos preciosos minutos cuaderno mediante dedicados a observarme me conectan con mi corazón. Cuando registro y acepto mis defectos, mis enojos, mis miedos y hasta mis celos puedo sentir mi humanidad; me conecto entonces con el manantial de amor y serenidad que siempre espera en mi corazón.
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