La verdadera educacion.

Una sociedad donde el culto a la imagen, al dinero, a la satisfacción de los instintos; un mundo donde el afán por el consumo desmesurado y el apego a lo superficial, han generado en gran parte de la juventud, vidas carentes de sentido, donde solo la búsqueda de los placeres momentáneos y  extravagancias, tienen razón de ser.

El alcohol, la droga, el cigarrillo y otras adicciones son el intento desesperado para tapar los vacíos del mundo, la aridez y el sin sentido; en definitiva los vacíos del alma, la falta de contacto con el verdadero ser.

La educación debería promover la paz, la  serenidad, el amor y la verdadera felicidad de todos. Esto implica: El contacto con la verdadera esencia del ser humano, el sentido de la propia responsabilidad, el desapego de los lazos que atrapan (la búsqueda desesperada de la satisfacción de los instintos), la integridad y el cumplimiento de los valores humanos universales (verdad, paz, no violencia, rectitud y amor por todos), la voluntad para seguir las propias convicciones y el ferviente deseo de utilizar las propias habilidades e inteligencia en beneficio de todos.

Siento que estamos asistiendo a un cambio de conciencia planetaria que nos llevará a ello. Una educación que forme verdaderos seres humanos, preparándolos para el mundo que inexorablemente tenemos que construir: Un mundo de paz, amor, solidaridad y verdadera felicidad.

Despertar a Uno Mismo

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