La Yoga
La Yoga se remonta unos 4000 años de antigüedad, y ha evolucionado para adaptarse a los tiempos que vivimos. El término Yoga significa en sánscrito -la lengua madre de la India- Unión. Y la palabra unión es él termino exacto que describe esta milenaria ciencia. Unión con nosotros mismos, con nuestro cuerpo, con nuestra alma y espíritu. Unión con los demás, unión con toda forma de vida. Esta amplia y verdadera unión parte de un sentimiento de profundo amor con el universo, con la vida toda.
Todos formamos parte de una gran evolución hacia un mundo mejor y más feliz. Este impulso de crecimiento surge en nosotros de la imperiosa necesidad de ser cada vez más completos y plenos. Permanentemente percibimos que siempre nos falta algo en nuestra vida. La búsqueda incesante de satisfacer los deseos personales encierra, en última instancia y en lo más profundo de nuestro inconsciente, la profunda necesidad de estar más cerca de nuestra alma o espíritu.
El objetivo del Yoga es lograr unir lo que está separado: Unirnos con nuestro cuerpo, cuidándolo amorosamente; con nuestras emociones, comprendiéndolas y aceptándolas; con nuestra mente, brindándole paz y orientación; y finalmente con nuestro Ser Superior o Espíritu, nuestra parte más sabia y elevada.
Muchas veces es el sufrimiento y el dolor el que nos empuja al camino de la evolución y el crecimiento, pues en esa tremenda búsqueda por resolver nuestro padecimiento, crecemos. Otras veces logramos trascender y transformar determinados aspectos internos, en forma consciente y voluntaria.
Para el Yoga, el espíritu es eterno, mientras el cuerpo y la mente van pasando de una vida a otra para aprender, evolucionar y acercarse cada vez más a la unión con él Yo superior o absoluto. En este pasaje a una nueva vida –lo que se denomina reencarnación- traemos todo lo bueno y lo malo que hemos cosechado en vidas anteriores -el karma o el fruto de nuestras acciones-. Es así como en ciertas ocasiones nos suceden cosas que a simple vista parecen injustas. De igual forma, absolutamente todas las experiencias que vamos atravesando nos van puliendo y purificando. Nos van haciendo más fuertes y mejores. Todo es para bien, aunque para los ojos de la mente pueda parecer duro, incomprensible y hasta sin sentido.
¨Cuenta la leyenda que un pez se hallaba en las profundidades del mar, cubierto de barro, en la zona más oscura y densa. Era tan grande su dolor que decidió salir de ese lugar, en busca de una vida mejor. Emergió cerca de una isla, donde pudo ver a dos personas que animadamente realizaban una serie de hermosas posturas y ejercicios. Intentó sumarse a ellas, repitiendo prolijamente sus movimientos y secuencias. Fue tan grande su felicidad al realizarlos, que se quedó a vivir para siempre en la superficie de la isla, disfrutando del dulce néctar y plenitud de la Yoga¨
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