Me doy un baño de afecto y perdon.
Cuando no me siento bien conmigo es cuando más necesito brindarme contención y afecto… ¡Mucho afecto! Respiro profundo varias veces… Me conecto con lo que siento… Si estoy “cargado” emocionalmente exhalo el dolor, la duda o la ira entregándosela al universo… Sigo respirando con profundidad y exhalo aquello que cargo… Poco a poco me voy liberando… Y pido al Dios de mi corazón que me colme de amor… ¡Respiro ese inmenso amor y lo encarno! ¡Lo hago mío, lo siento en mi alma! Perdono y me perdono… Me perdono por todo lo que no me gusta de mí, me acepto con todo el amor de mi alma… También perdono todo aquello que pueda molestarme de los demás. Me he conectado con la luz de mi verdadero Ser…
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