Un mundo nuevo es posible - La revolución pasa por dentro
En los últimos días fui testigo de varias escenas del mundo que ya no quiero, el mundo de la violencia, de la falta de respeto y educación, de falta de valores, de cuidado de nuestro ambiente… ay!, basta!!!; ¡El mundo necesita un cambio ya!. No quiero más la coima, la corrupción, la deshonestidad, la mentira, el desamparo, la separación, la discriminación, el hambre. Quiero elegir el mundo de la unidad, de la verdad, de la solidaridad, de la mirada amorosa, de la actitud positiva; él de la alegría verdadera y no del delirio que tapa el dolor y la verguenza.
Cuando siento la música que viene del alma, cuando siento la pureza de una flor, de un pájaro o de una planta, cuando percibo el cielo con su inmensidad o la paz del río o el mar infinito, brota en mí una alegría y una esperanza que me hacen cosquillas en el pecho; el amanecer de un nuevo mundo, de una nueva tierra, siento está muy pero muy cerca nuestro. Tan cerca que no siempre lo vemos. Todo está ahí, esperando ansiosa y serenamente en nuestro interior, Es cuestión de cambiar de actitud, de decirle no a todo sentimiento negativo, a toda deshonestidad o mentira, a toda creencia que nos tire para abajo; ha llegado la hora de transformar nuestras miserias en sentimientos de alegría, amor, unidad, perdón, comprensión, paz, juego, libertad, danza con la vida. La revolución está dentro nuestro. Sí, podemos elegir nuestro camino, y yo hoy elijo lo nuevo, el cambio. Decido ser mejor, verdadero, honesto, optimista, fuerte, libre, alegre, diferente; romper con mis estructuras y prejuicios. Tiro la crítica y la intolerancia. Valoro y amo la divinidad de la vida que reina en mí y en todos. La gran revolución pasa por cada uno de nosotros y desea producirse dentro nuestro. ¿La seguimos…?
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