Volver a empezar.
Tenerse mucha paciencia, tener paciencia…
Perdonarse por los presuntos errores o desaciertos… Saber que no somos perfectos y que estamos aprendiendo de las experiencias… Bajar las exigencias, vivir desde el corazón…Saber que es sano expresar lo que sentimos y lo que nos pasa… Saber que necesitamos sanar nuestras heridas cuidándonos… Todo ello nos posibilita empezar a amarnos. Solos no podemos, necesitamos la ayuda de una Fuerza Superior a nosotros, conectados con la luz de nuestra alma… Siento ahora la caricia de un ángel que abraza mis heridas y me infunde la ternura y la calma que estoy necesitando… Lo mejor para todos!
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