Yoga: La medicina de mi vida.
” Las escrituras yóguicas dicen que Dios en su infinita sabiduría sabía que la condición humana no iba a ser fácil cuando nos envió a la tierra. Entonces, nos dió una ciencia para que nuestras vidas fueran no sólo más fáciles, sino más felices. Él nos dió el arte del Yoga”
Después de tantos años quiero agradecerte por tanto… tu cuidas de mi cuerpo como la mejor de las madres; tu me has sacado de mis peores pozos, tu despiertas el amor en mí, me brindas fe y esperanza; me das la fuerza para salir al mundo, me proteges y me traes la serenidad que tanto necesito; tu me regalas salud, bienestar, placer, contacto con mi Dios; tu me sacudes cuando necesito ser movilizado y un abrazo amoroso cuando me siento vacío.
Hay posturas que trabajan tan profundamente en mí que siento estar en manos del mejor médico y masajista, hay posturas que me hacen sentir tan bien como una placentera zambullida en el mar de mis sueños. Hay relajaciones que me conducen al mejor spa sin salir de mi casa. Después de mi sesión de yoga siento la alegría, la respuesta, la energía y la calma anheladas.
Cuando tu me faltas, mis fuerzas, mi paz y mi ánimo no son iguales. Sabes de mis pesares más que nadie, me pules para que mejore y crezca, y dosificas mis progresos en el momento adecuado; permanentemente me enseñas humildad, paciencia y no me abandonas a pesar de mis enojos. Doy gracias a la vida por tu hermosa presencia.
Yoga, arte y ciencia de la vida, tienes mas de 5000 años, eres puro amor, sabiduría, salud, armonía y transformación. No permitas que nunca yo te abandone.
Visite otras entradas en las misma categorías: Camino espiritual, General, Yoga